diciembre 6, 2021
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Auto-Tune: ¿enemigo o aliado?

En septiembre de 1997 aparece en el mercado un nuevo procesador de audio creado por la empresa Antares. Bajo el nombre “Auto-Tune”, fue inicialmente concebido para corregir errores de tono en canciones. Un año después, este software ya había sido utilizado para distorsionar la voz en un Hit dance-pop. Hoy te traemos la historia del Auto-Tune, el papel que tuvo Cher y planteamos el dilema de autenticidad.

El efecto Cher

Apenas unos meses después de su lanzamiento, el programa Auto-Tune ya había dado que hablar. La cantante Cher sacó su single Believe a finales de 1998. Un tema dance-pop que llegó al número uno de las listas de varios países. Pero su mayor singularidad se encontraba en la voz de Cher, claramente distorsionada de una manera robótica. El productor Mark Taylor fue el que animó a la artista a utilizarlo. Lo que había sido concebido como un arma para conseguir arreglar errores vocales con una corrección discreta, se convirtió en una alteración digital de la voz conocida como el “efecto Cher”.

No obstante, mucho antes de 1998 los efectos vocales ya existían, si bien escasos en la música popular. Uno de los ejemplos más célebres es el talk box, una unidad de efectos que Stevie Wonder popularizó en una actuación de televisión en 1972. El talkbox funciona utilizando la boca como medio para que el sonido de un instrumento cambie según la vocalización del músico.

Stevie Wonder usando un talkbox en 1972

Volviendo a la época pre-milenio, es indudable que el Auto-Tune permitía la experimentación que, aunque no fuese la función principal del programa, sí definió mucha de la música de las décadas posteriores. Multitud de artistas de distintas escenas utilizaron el software en sus obras: Radiohead en Amnesiac, el dúo Daft Punk, el rapero T-Pain y más recientemente, la música trap son solo cuatro ejemplos de la relevancia del Auto-Tune desde su lanzamiento hasta nuestros días.

La falsedad del Auto-Tune

El Auto-Tune siempre ha sido objeto de debate, con varios artistas declarándose en contra de él. Para los detractores, la herramienta digital denota falta de autenticidad, una mentira que altera la realidad de una voz natural. A través de la corrección de tono, Auto-Tune ofrece una perfección inhumana a veces imperceptible. En la actualidad, la corrección de tono es una técnica habitual en un estudio de grabación.

En un estudio las canciones se graban hasta encontrar la versión más perfecta posible. Distintas tomas se recortan y pegan para conseguir el resultado deseado. Incluso sin Auto-Tune, un trabajo que pasa por estudio pasa por un proceso de edición y postproducción. ¿Por qué para algunas personas es el Auto-Tune el símbolo de lo falso, cuando todo el proceso de producción se basa en conseguir el mejor resultado posible?

Vídeo de YouTube que explica las etapas de grabación y producción

Otro de los argumentos más utilizados contra el Auto-Tune es la diferencia entre un tema de estudio y el directo del artista. Por supuesto, a nadie le agrada presenciar un concierto repleto de desafinación. Sin llevarlo a la catástrofe, pensemos en que la magia del directo se basa en la improvisación, en el cambio, en los errores que se convierten en anécdotas. En el escenario hay personas, no reproductores de música. Querer que la experiencia del directo sea igual a la de escuchar la música con cascos es poco realista.

Sin embargo, el Auto-Tune hace ya años que irrumpió en la música en directo y cada vez pasando más inadvertido. ¿Las estrellas de pop que no fallan ni una sola nota mientras realizan una coreografía? Es muy probable que su voz haya pasado por una corrección de tono. El público en muchas ocasiones no se dará cuenta porque estará ensimismado de estar compartiendo espacio con una de sus artistas favoritas. Han pagado por presenciar un espectáculo, en el que para bien o mal la corrección de tono es parte, al igual que las backing-tracks, la iluminación y los bailes. A nadie le gustaría que uno de los elementos claves de un concierto fallase, y sobre todo en las grandes producciones es difícil sacrificar el show por una voz técnicamente perfecta que no está tratada en un estudio.

Vino para quedarse

Como en la vida, el contexto lo es todo y también ocurre con el Auto-Tune. Si vas a escuchar el directo de un cantautor folk o de una banda de jazz es normal que no se espere ni se desee el uso de la corrección de tono.

No obstante, despreciar la importancia y las innovaciones del Auto-Tune no hará ni que la gente que lo aprecia desaparezca ni mucho menos que deje de utilizarse. En el futuro, es probable que la corrección de tono avance de tal manera que sea imposible diferenciar en directo una nota modificada de otra, y quizás ya estemos presenciando ese futuro.

Y tú: ¿qué opinas del Auto-Tune y de las correcciones de tono?

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