abril 19, 2021
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«Let England Shake» (2011), PJ Harvey | Revieja

Hace diez años, PJ Harvey publicó el álbum más exitoso de su carrera. No solo eso: también se convirtió en un punto de inflexión en su discografía. En esta Revieja volvemos la vista una década atrás para comentar «Let England Shake» (2011) de PJ Harvey.


A comienzos de la década de los noventa, aparece una figura rockera, femenina e incluso intimidante en la forma de PJ Harvey, una joven británica que comenzó la andadura musical bajo ese nombre junto a dos colegas músicos. Sin embargo, poco después de sacar su segundo álbum «Rid of Me» (1993), Polly Jean se queda sola, algo que no importa porque su presencia se sostiene por sí sola.


Los siguientes discos de PJ Harvey gozan de la buena acogida de los críticos y del público. Su estilo evoluciona desde el indie rock de «To Bring You My Love» (1995) hasta el fantasmagórico «White Chalk» (2007) a finales de la primera década del milenio. Después de este último LP, Harvey volverá a sorprender el 14 de febrero de 2011 con “Let England Shake“, su octavo disco de estudio.
En la escucha inicial, alguien que siga la trayectoria de PJ Harvey se encontrará con novedades. La primera: el cambio de tono en su voz, mucho más grave que de costumbre. La segunda: los temas de las letras cambian hacia una vertiente político-social que Harvey apenas había tocado en su carrera. De hecho, Harvey escribió antes las letras que las melodías.


No obstante, la melancolía de sus trabajos previos no desaparece, sino que se integra en estas nuevas composiciones que hablan sobre su país, Inglaterra y sobre todo, sobre la guerra. En esta ocasión, Harvey está acompañada de colaboradores habituales como Mick Harvey y John Parish.


El álbum comienza con el tema homónimo y “The Last Living Rose“. Ambas canciones hablan sobre cómo el estado actual del país desde el punto de vista de un nacionalista. Se centran en la idea de una nación y no en la gente que la habita. Parece que Inglaterra no está en sus mejores momentos, y en parte la culpa es de otros, como Europa. El Brexit ya se veía venir.


The Glorious Land” comienza a hablar de manera más específica sobre el aspecto bélico que continuará durante el disco. “The Words That Maketh Murder”, “All and Everyone” y “On Battleship Hill” se cuentan desde la perspectiva de un soldado, estas dos últimas particularmente hacen referencia a la batalla de Galípoli, que tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial.


La segunda parte del disco empieza con una canción llamada “England”, una oda de Polly Jean hacia su patria, con un toque agridulce como ya es de costumbre. Curiosamente, utiliza el sample de un tema de un artista kurdo, Kasseem Miro.


Tras este breve descanso, Harvey vuelve a la guerra con «In the Dark Places«, en la que critica la inutilidad de estos conflictos. Aún más duras son «Bitter Branches» y «Hanging in The Wire«, dos canciones que parecen ir de la mano y contar una historia: primera parte de camino a la contienda y segunda ya en las trincheras donde mueren los soldados que antes se despedían de sus esposas.


Si las letras se estaban tornando descriptivas de la violencia, nada prepara para la que quizá sea una de las canciones más brillantes del repertorio. “Written on the Forehead” está formada por detalles realistas y acompañada de un sample de un tema reggae de 1971, “Blood and Fire” de Niney the Observer.



Finalmente, «The Colour of the Earth» cierra el álbum con otro tema sobre Galípoli. Es cantada por Mick Harvey, uno de los mayores colaboradores de Nick Cave y también de PJ Harvey. Terminar el disco con una canción sobre la historia de un amigo soldado que muere en batalla resume «Let England Shake“. Tras mostrarnos el horror de la guerra, se nos cuenta una historia más personal e igual de triste que todo el álbum.


«Let England Shake» manifestó al mundo el talento de PJ Harvey más allá de su interesante mundo interior. Cómo hace diez años fue capaz de mostrar las penurias de los conflictos bélicos en 40 minutos, que se dejan escuchar de manera amena incluso si no se entendiese de qué habla Harvey en sus canciones. Sin embargo, eso conllevaría perder todo lo que significa el disco y por qué cambió la carrera de Polly Jean Harvey para siempre.

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