Viernes noche. Más de una veintena de salas ofertando nombres nacionales que resuenan en muchos festivales, radios y redes sociales. La noche mistica pedía baile hasta la media noche. Y nosotros entre toda la oferta de la ciudad elegimos el plan ofertado por The Live Club by Matusalén, con el éxito garantizado. Dos bandas, Fuckaine y Triangulo de Amor Bizarro conjugaban lo nuevo y lo premiado para dejar claro que el ruido tiene mucha clase y mucho trabajo que al final tiene su recompensa.

Fuckaine tocaban en casa, ya conocíamos el show de unos jóvenes instrumentalistas que no brillaron en su totalidad pese a tener temas contundentes como «I will bring you down» o «Tale from Cairo». Una banda que despunta con el desenfreno por un sonido más marcado entre el ruidoso mundo de bandas que crecen como esporas y que todavía necesita el punto de madurez para que «Expo 92» o «Ode to Repetition» se conviertan en himnos de festivales de verano en los que les veremos navegar.

Ni media hora para el cambio de campo, llegaban los recién ganadores del II Premio Ruido. Desde Boiro y con ganas de que se desatara la euforia de una Sala But llena hasta la bandera poco a poco y que se prepara para que Desmadre Estigio arranque la noche que parecía helada y se vaya calentando mientras Salve, Discordia va desgranándose poco a poco.

Triangulo de Amor Bizarro Madrid
@Adrian Moraleda

 

Hay temas y temas, pese a que El Fantasma de la transición quedo como tal sólo con Año santo, no faltaron temas imprescindibles en sus directos como Robo Tu tiempo o Luz de Alba porque Salve, Discordia tuvo su noche de gala y así lo demostró el público que se tuvo que deshacer de los abrigos hasta por el escenario, para cabreo del segurata de turno. Destacaron también El Fantasma de la transición y A cantiga de Juan C entre temas que casi no tenían descanso y dejaban al público en pogo continuo.

El concierto tuvo hasta su momento acústico con una versión de Sloop John B de los Beach Boys en gallego que giró hacia el final de la noche con un cierre que contaba con los temas imprescindibles como son las Estrellas Místicas, Barca Quemada y este De la Monarquía a la Criptocracia que tanto ha sonado y que sin duda es uno de los himnos del indie nacional vayas a la sala que vayas.

TABIZARRO
@Adrian Moraleda

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