Ya sabíamos que si repetían traerían regalos debajo del brazo, y así fue.

Pero empezemos por el principio, no nos liemos de la emoción y nos dejemos cosas en el tintero.

Teloneaban Trajano! a las 20:30 para calentar a los que bien repetían/ aprovechaban la segunda oportunidad para disfrutar de El Columpio. ¿Definir a Trajano!? Pues bien, una puesta en escena cuyo bajista nos recordaba a The Horrors ( el bajista con el jersey de cuello alto negro y su pelo ensortijado era viva imagen de ello), luces de colores distópicas que nos dejaron claro que la sorpresa y el desgaste de zapatos iba a ser más que latente para empezar la noche. Un sonido post-punk con una puesta en escena muy correcta. Yo me quede loca perdida por el teclista mas hierático que he visto en mi vida.

Y tras este calentamiento, la oscuridad se hacía para recibir a los toreros, que nos soltaron del tirón su nuevo disco » Ballenas Muertas en San Sebastián» sin tiempo para respirar pues, al tercer tema del concierto, La China de Cycle se unía con su inigualable voz a Albaro y Cris para dejarnos clara cual es La Lombriz de Tu Cuello. Puntazo.

Y siguió detonándose el último disco sin dar descanso al cuerpo. A La Espalda Del Mar, Anzuelos, Entre Cactus y Azulejos y Ballenas Muertas en San Sebastián dejaban claro que lo último de la banda es lo más y nos siguen encantando como hace 15 años.

Tras volver a nuestros clásicos Perlas y Diamantes, otra sorpresa subía al escenario. Luis Rodriguez, guitarra de León Benavente acompañaba a la banda en uno de estos temas tan coreados  e himnos del indie como es es Toro, que siempre esta presente y nos recuerda algo más que claro: El Columpio es y será una de las mejores bandas del panorama indie nacional.

 Tras un breve descanso para tomar aire para la traca final, otro bombazo se detonaba en el escenario. La Marca en Nuestra Frente llevaba el sello ( de nuevo) de León Benavente. En esta ocasión Abraham Boba acompañaba con absoluta clase y admiración en lo que se encauzaba como cierre del concierto.

Y que deciros, Rica, ¡Que Chévere! El Columpio, sus ballenas, toros, perlas, diamantes, anzuelos y demás objetos distópicos y comunes en nuestras vidas tienen tralla y baile por mucho tiempo. Y allí, sea una sala o un festival, estaremos para sudar y que nos hagan bailar toda la noche.

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