Si nos dicen hace un año que el swing se pondría de moda quizá nos hubieran tachado de lunáticos. Pero es que el electroswing se hace un hueco muy grande en nuestras vidas, se pega, desata la euforia y causa el torbellino acontecido el pasado viernes en Madrid junto a Caravan Palace.

Con un español muy correcto y desde país vecino se animaba la noche con Comics para ir calentando y sin preámbulos lanzar Lone Digger, Hitazo en toda regla de su último album que siguió con Midnight para ir dejando claro que el calor, la robotica y la electricidad iban a latir durante todo el concierto.

Caravan Palace

Temas de sus tres álbums se iban intercalando sin dejar tregua a nadie ( ni a nuestra cámara entre el público más enérgico de los últimos meses) dejando muy muy potentes Wonderland, Clash o Panic que dejaban subir el calor y era imposible que no te pisaran. Creo que los pisotones eran lo de menos, pues se acercaba el punto álgido de la noche y teníamos todo el «Hype » en el cuerpo.

Rock it For Me, uno de los temas más swing de su anterior disco Panic salía a relucir con un baile en el que Zoé y los suyos dejaban claro como un género que casi roza la centuria se puede actualizar y plasmar en una época actual en la que no valoramos la instrumentación orgánica y ellos la defienden como muy pocos saben metiendo la electricidad a medio tempo ideal y mágica.

Caravan Palace

Jolie Coquine, Aftermath y Tattoos iban relajando la velocidad pero no el ritmo del concierto frenético en el que sin duda podríamos haber estado más tiempo pero también hay que entender que con la calidad sonora de la banda y sin descanso es más que suficiente para despedirse de un público que pide a gritos que los franceses pisen en más ocasiones nuestro país en (esperemos) los miles y miles de festivales que crecen como setas y siempre cojean de algunos estilos como el suyo.

Tocaba trallazo final y Star Scat y Brother Swing fueron las dos perlas a hora y media de energía que tocaba recoger por los suelos para llegar al metro y poder volver a casa a dormir del tirón. Hacía tiempo que no veía un concierto tan ordenado y electrizante con uno de los públicos más bailones y animados de mucho tiempo. Ojalá verano y electro swing en cualquier festival de asfalto de nuestra ciudad.

 

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